sábado, 11 de junio de 2011

2do capitulo


Narra Tom:
La nueva chica era bastante frágil, como a mí me gustan, con una mente demasiado manipulable. –Anda, anda, que no tengo todo el día- le decía a mi perra mientras jalaba de su rubio cabello. –nggh- se quejaba suavemente, -¿Sabes? Ahora me perteneces, asique bañarte y ponte esto- le estire el sexi uniforme que elegimos especialmente con mi hermano. -¿P…p…por qué? ¿Por qué nosotras?- decía entre llantos, Dios como me encanta cuando lloran, la tome por la nuca y la acerca a escasos centímetros de mi cara, -porque puedo hacer esto- sentí como empezó a temblar, con una sonrisa comencé a romperle la blusa cuadrille que llevaba, -podre hacerte esto toda tu vida- le decía con mis labios pegados a la piel que iba dejando al descubierto, -n…n…no- me rogaba, eso solo lograba excitarme, termine arrancándole toda la ropa, dejándola solo con la ropa interior de abajo, con vergüenza tapaba sus pechos,  el rubor en su cara cada vez aumentaba. Me quite la remera, -¿Qué… qué vas a… a hacerme?- me dijo con lágrimas en los ojos, -¿No me escuchaste? Te dije que te tenías que bañar-  agacho la cabeza mientras seguía tapándose. Ven, la abrase por la espalda, mientras apoyaba mi cabeza en su hombro, - vamos, es en aquella puerta- cruzo lentamente mi habitación, una vez en el baño, empecé a lamer su ovulo, se estremecía con el contacto de mi lengua, recorrí su piel suave con ambas manos, -n… n… no, p…por, p…por favor no…- con una mano empuje su espalda haciendo que quede en forma de “L”. Con un click desabroche mi cinturón, -No, no, no- dijo de forma rápida y desesperada, -¿Por qué? Lo vas a disfrutar- se giró rápidamente, y sin mirarme a los ojos dijo –yo…yo… yo soy… yo soy…- me empezaba a desesperar- habla, habla, que no puedo perder todo el día contigo- es que yo, yo soy virgen- dijo mirando el piso. La tome por los hombros, le tome el mentón, la mire fijo a los ojos - ¿te crees que eso me importa?- le deje varias marcas en el cuello con mis labios, la agarre con firmeza de la cintura dejándole moretones, para que nunca más lo olvide –solo yo voy a ser el dueño de tu cuerpo, ¿ok?- no me contestaba, podía sentir en mis manos como su cuerpo temblaba, -¡¿OK?!- la zamarree un poco, solo sollozo y asintió con la cabeza, -bueno entonces, hoy serás mía-.
Narra Bill:
Mi hermano se piro con su mascota hacia la casa, no podré entrar por un buen tiempo, es un sucio cuando se trata de “eso”, mire a la niña que me toco a mí, es un desafío, nadie antes avía enfrentado a mi hermano, ni yo, que soy su gemelo lo hice. El jardín de la casa es un buen lugar para jugar un poco; sonreí de medio lado y mire a los ojos de… Mai, si, Mai, su rostro demostraba miedo. –Ven, y deja de perder el tiempo- le ordene- Rápido, rápido, tienes cosas que hacer, ¿Qué, crees que estas aquí de vacaciones?- continuaba mientras la jalaba por la muñeca.Ella solo hacia muecas de dolor, pero no me miraba ni me dirigía palabra alguna. –Limpia todo esto- ordene mientras con mi dedo apuntaba el desorden en el jardín, el cual dejo mi hermano la noche anterior, sus fiestas siempre se descontrolan. Comenzó a juntar todas las latas de cerveza, -¡He!, ¿Qué haces?, tienes que ponerte esto- le extendí el sexi uniforme de empleada, era negro súper corto, escotado y estaba acompañado por unos tacones altos; -¿Don…? ¿Dónde me lo pongo?- pregunto sin mirarme, -¡¿QUÉ?!¡¿Cómo que donde te lo pones?! ¡Aquí mismo!-le desprendí los botones de la camisa con fuerza –Bill… No, espera…- ¿Cómo me dijo?, se está creyendo demasiado esta niñata, -Señor Bill, ¿Entendiste?- no contesto- ¿Entendiste?- no contestaba, me pone de los nervios que haga eso, la agarre del cuello –Cuando yo hable me contestas ‘si señor Bill’, ¿entendiste?- me miro finalmente a los ojos, y me dio un puñetazo en la cara, -la próxima vez que intentes pegarme, va ser tu ultimo día en este mundo- le dije con voz siniestra mientras que con mi mano libre ataje el golpe, la sujete de las muñecas y la estampille contra una de las paredes del jardín –que te quede claro, que el que manda acá, soy yo- mencionaba esto cerca de su rostro.
Narra Tom:
Estábamos completamente desnudos, su cara entre ruborizada y melancólica me hacía desearla más. La metí en la ducha siguiéndola, la apoye contra la pared dándome la espalda, sintiendo como el agua caía sobre nuestros cuerpos, comencé a tocar su vientre con una de mis manos, mientras que con la otra acomodaba su cabello a un lado para poder besarla, mordía sus labios y su cara. La gire para poder morderle los pechos, -nggghhh- gimió, eso me encantaba, seguía tocándola no iba a ser fácil entrar en una virgen, iba a convertir a una virgen en mi perra. Tome una de sus piernas, llevándola a mi cintura, comencé a entrar lentamente en su cuerpo, -ho…- dije mientras terminaba de entrar por segunda vez, cada vez más rápido que la anterior, le era difícil mantenerse en pie, esto hizo que se agarre de mi espalda, -te gusta, ¿verdad?- dije entre suspiros, enrede mis dedos en su pelo, mientras lamia sus pechos, -me caigo- susurro preocupada, -mírame- no lo hizo, -mírame- le seguía exigiendo –mira..- tenía una mirada de melancolía y sufrimiento, salí de la bañera, le extendí la mano para que continuáramos, con el miembro aun erecto, me senté en el inodoro, sentándola deferente a mí, la tome por la cintura ayudándola a hacer un vaivén con sus caderas, -mírame…mírame…mírame- le decía agarrándola del rostro; -soy bueno, solo te quiero para mí, acaso eso ¿es malo?- negó tímida con la cabeza, pestaño y me miro con… con… con ternura,  tomo mi rostro y me beso suavemente, jugando con mi labio inferior, al hacer esto mis ojos se abrieron como platos, esta niña, no sabía lo que estaba haciendo, yo era su primer hombre, ¿Cómo puede besarme de esa forma? No quiero amor, la agarre del cabello haciendo que quede como una cola de caballo, deje marcas en todo su pecho y cuello, la baje de mis piernas, -arrodíllate- se quedó inmóvil, -que te arrodilles te dije-. <Ring, ring, ring…> Sonaba mi celular, lo busque entre mi ropa mientras miraba a la niña en el piso del baño, -¿Hola?, oh hola hermosura, bien bien ¿vos?, sí como no me voy a acordad de vos amor,  no nada importante solo le decía a la nueva empleada cuál era su trabajo, jajá, mmm ¿esta noche?, si genial, venís y comemos algo ¿te apetece?, ok un beso te espero.- corte y cerré el móvil, -mujeres, se creen todo lo que uno dice- hablaba solo mientras me vestía, escuche un débil llanto, -oh cierto, estas acá todavía- miraba a mi perra- ¿Qué esperas? Vístete- le rebolee el uniforme.